|
|
Visita el flog oficial
/Severatis ya ha hecho una donacion. Tu tambien puedes salvar FlogAct.
Flogact no seria lo mismo sin la colaboracion de /r8haacht Gracias!
|
|
||||||||||||||||||
|
Más actualizaciones de este dia 11/03/10:
![]() 11/03/10 Puntos de vista - Capítulo 15
-------------------------------------------------------------------------------
Estoy bajo mínimos de tiempo, intentaré contestar comentarios, pero no creo que hoy pueda, pero los contestaré. Actualizo porque si no cierta co-guionista me va a apalear... xD ------------------------------------------------------------------------------- La versión de cierta maravillosa pesimista (sí, hoy peloteo a la autora, no a la historia, que sé que hoy me he ganao una buena bronca): http://www.flogact.com/Happy_every_sim La versión optimista Tapé mi nariz con la mano para poder soportar aquel olor en las cloacas, un hedor irresistible que empezaba a saberme a victoria. - Y ya está. Era la última, ¿no? – me dijo aquel guardia cortando un cable. El mismo guardia que me había ayudado tantas veces atrás. - ¡Sí! ¡Ha sido un gran trabajo! Entonces me di cuenta de que ni siquiera sabía su nombre. Había hecho tantas cosas por mí, me había ayudado tanto, y ni siquiera me había presentado. - Soy Uriel – le dije extendiéndole la mano. - Por mi nombre no te preocupes, si total, me ejecutarán en cuanto se enteren cómo has conseguido los explosivos y quién te ha ayudado a ponerlos. Con que Dios me perdone tantos años de tortura ayudándoos a conseguir la libertad, estoy satisfecho. Ahora, suerte con tu parte. Me golpeó el hombro de forma animosa. Yo era huérfano, pero me había ayudado tanto y se había preocupado tanto por mí a lo largo de mi vida y sobre todo esa última semana que había conseguido que sintiera lo que era tener un padre. La plaza de la ciudad se había convertido en un avispero, un revuelo de guardias yendo y viniendo desde que hube anunciado que había llenado la ciudad de explosivos en puntos estratégicos para destruir sólo las grandes edificaciones de los mandatarios, y que los haría explotar si no soltaban a todos los esclavos. - Repito, si alguien se acerca a menos de dos metros de mí, ¡boom! – dije señalando el detonador que tenía en la mano. - ¡Imbécil! Podemos pegarte un tiro en la cabeza ahora mismo, ¡y se acabó la amenaza! – dijo el mandamás de la ciudad, que se había acercado a ver aquello con sus propios ojos. - Sí, si no fuera porque las bombas estallarán tanto si las activo como si no las desactivo, puedes probar a ver si te da tiempo a encontrarlas todas en tan poco tiempo… - sonreí, mantener la mirada de poder a poder con el que hasta ahora el hombre más poderoso de la ciudad era cuanto menos, excitante. Porque ahora el hombre más poderoso en la ciudad era yo. O eso creía. Hasta que entre la multitud de guardias alguien se abrió paso. Me sorprendió ver que era el amo de Luna, pero no pude evitar petrificarme al ver a quien llevaban detrás y a empujones. - Aquí la tienes, tal y como pediste – le dijo el amo al mandamás. - Vaya, ya no pareces tan gallito – me dijo, esta vez sonriendo él -. Supongo que está de más decir lo que le pasará a esta muchacha si aprietas ese botón, ¿no? – dijo mientras intentaba acariciar la cara de Luna. - ¡Si la tocas eres hombre muerto! – me dejé llevar. A mí me daba igual que me mataran, pero si le hacían algo a Luna… si le hacían algo a ella juro que volvería de entre los muertos para prepararles la peor de las condenas en vida a aquellos hombres. Luna pareció leer mis pensamientos. - Uriel… da igual… piensa en los demás, piensa que… yo soy sólo una… - tomó aire, sentí que tuvo que hacer un tremendo esfuerzo para decir lo siguiente - … y si nos matan a los dos, nos iremos juntos… - ¿Qué pasa? ¿Tanto te importa esta basura de esclava? – volvió a insistir el desgraciado del mandamás, intentando meterle mano a Luna para provocarme. Ella hizo el gesto de afirmar con la cabeza, y yo sabía que con ello me animaba a seguir adelante con mi plan, sin importar lo que nos pasara. Yo le respondí con el mismo. Estábamos de acuerdo entonces. Ya se habían pasado de la raya lo suficiente a lo largo del tiempo. Se lo habían ganado. Ahora les iba a estallar todo su abuso en sus caras, iba a apretar el detonador, destruyendo su maravillosa ciudad basada en el esclavismo. No sabía cuánto tardarían en ejecutarme tras hacer estallar las bombas y ver cómo caían sus portentosos edificios. No sabía cuánto tiempo de vida me quedaría, pero sí sabía que quería pasar todos y cada uno de esos segundos restantes mirando a Luna, pensando en ella. - Te… te quiero… Le dije. Y sin parpadear, sin retirarla una milésima de segundo de mi campo de visión, apreté el botón del detonador. “Click”. Comentarios (6)
Necesitas identificarte para escribir un nuevo comentario. Si no tienes una cuenta puedes registrarla gratuitamente en el sitio principal de FlogAct. |
Amigos
![]() losiimz2 28/01/10 Ver más
|
|||||||||||||||||